El desarrollo psicológico durante la infancia y adolescencia marca el funcionamiento personal durante la vida adulta. Tratado a tiempo ayuda a que el niño o el adolescente se desarrolle favorablemente.
Los trastornos presentados en estas edades, cuando no son detectados precozmente pueden cronificarse originando sufrimiento tanto para el niño o adolescente, como para la familia.
El objetivo es evaluar y diagnosticar cada caso, estableciendo un plan terapéutico para cada niño de forma individualizada, con objetivos concretos y que se revisarán por el equipo según la evolución del proceso.